El Gobierno federal advirtió a los invasores de tierras de Huatulco que esos terrenos no serán regularizados y que deben desocuparlas conforme a los procesos legales.
En un comunicado, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), así como otras secretarías federales y autoridades de Oaxaca y de Santa María Huatulco, previnieron a los ciudadanos de que “no habrá ningún proceso de nuevas regularizaciones en tanto” las autoridades no lo determinen.
Reiteraron que la ocupación o promoción para ocupar ilegalmente tierras «es un delito penal» y llamaron a la población a denunciar a quienes promueven la ocupación irregular de tierras en el municipio de Santa María Huatulco.
«Las tierras ocupadas de manera irregular deberán ser desocupadas conforme a los procedimientos establecidos en la normatividad vigente», advirtió el comunicado.
El Gobierno federal reconoció la legítima demanda de la población al acceso de una vivienda adecuada, en especial en este “destino turístico de alto valor”.
Pero se deberá atender el compromiso de satisfacer esa demanda “priorizando el bienestar colectivo, el respeto al entorno ambiental y el cumplimiento del marco normativo aplicable», afirmó.
En julio, empresas y población en general denunciaron las invasiones ilegales de tierras y su aparente deterioro en su imagen turística.
El comunicado fue difundido la mañana de este domingo 3 de agosto, unos días después que el nuevo titular del Fonatur, Sebastián Ramírez Mendoza, se reunió en la Ciudad de México con la secretaria de Turismo de Oaxaca, Saymi Pineda Velasco, así como con presidentes municipales.
La comunicación oficial está firmada por las secretarías de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), De Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y De Turismo, así como por el Instituto del Suelo Sustentable (Insus), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), el Gobierno de Oaxaca, el de Huatulco, y el Fonatur.

Las dependencias señalaron que es prioritario detener el crecimiento de los asentamientos humanos irregulares en Bahías de Huatulco, para «proteger a las personas de riesgos de deslaves, inundaciones y otros peligros».
Dijeron que la expansión de los asentamientos humanos en zonas no aptas la para la urbanización genera «graves afectaciones a la población local, al desarrollo urbano, a los bosques y selvas de la zona, y a la infraestructura existente».










