Restaurantes de Quintana Roo reportaron pérdidas económicas superiores a los 250 millones de pesos por el apagón de casi seis horas en la Península de Yucatán la tarde del viernes 26 de septiembre.
En la entidad “tuvimos una afectación que supera los 250 millones de pesos en pérdidas de ventas, sumado a pérdida de mercancía, aparatos de refrigeración, aparatos eléctricos. Sí tuvimos una afectación bastante fuerte”, afirmó José Julio Villareal, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera de Quintana Roo.
Señaló que el apagón se prolongó hasta por siete horas, dependiendo la zona en donde se situara el negocio restaurantero.
“Obviamente genera pérdidas, no solamente en las ventas, sino también en la pérdida de materias primas porque los refrigeradores no soportan tanto tiempo sin la energía eléctrica”, explicó Villarreal.
Descomposición
Así, los productos que debían mantenerse bajo refrigeración comenzaron a “descomponerse”, abundó el directivo de la Canirac.
Destacó que el apagón ocurrió durante la hora de la comida y más de 90% de los restaurantes no cuenta con plantas de energía para en casos de emergencia.
Villarreal agregó que el apagón del 26 de septiembre “pegó” justo en uno de los meses más bajos del año, que de por sí el 2025 ha sido “bastante complicado”.
Preocupación
A su vez, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Quintana Roo expresó su “más enérgica preocupación” por el apagón, pues evidencia “la vulnerabilidad de la infraestructura eléctrica regional ante la creciente demanda energética”.
Indicó que hoteles, restaurantes y comercios de alimentos suspendieron operaciones y registraron pérdidas estimadas entre 10 mil y 50 mil pesos por establecimiento, además de gastos extraordinarios por el uso de plantas de emergencia.
Otras industrias y oficinas sufrieron paros temporales que acumularon millones de pesos en pérdidas, afectando directamente la productividad y competitividad de la región.










