Colaboración ConsumoTIC
Las empresas turísticas que implementen promociones vinculadas a la Copa Mundial de Futbol 2026, deben ofrecer servicios de igual calidad tanto para clientes digitalmente autosuficientes, como para aquellos que requieren apoyo en todo el proceso.
“Para que los operadores turísticos locales y los comercios puedan incrementar sus ventas y mejorar su margen de ganancia, hace falta que implementen verdaderas estrategias omnicanal y que sus promociones sean lo más personalizadas posibles”, recomendó Martín Malievac, director de Investigación y Desarrollo de Napse.
El directivo de la empresa especializada en software para ventas omnicanal, recordó que para el sector turístico, eventos deportivos de alcance global, como el Mundial 2026, son una oportunidad importante porque permiten combinar promociones para varias experiencias.
De ahí la importancia de que los prestadores de servicios turísticos, como hotelería, restaurantes, transporte aéreo y terrestre, visitas a lugares de interés local y en general experiencias que aprovechen los turistas, estén preparados en sus canales digitales.
El tema pasa por distintas fases, empezado por la promoción, que debe ser lo más personalizada posible, para que el turista se sienta atendido en sus necesidades y gustos individuales, lo que da mayor valor relativo a las promociones.
A ello se suma la obligación de ofrecer información clara en los canales digitales, que coincida con lo que pasa en el mundo físico, “porque entre 60 y 70 por ciento de los compradores actuales averigua el precio en la web y luego compra en la tienda física”.
Otro elemento esencial es garantizar una experiencia rápida y eficiente a la hora en los pagos, con seguridad digital, incluso durante picos de demanda, como es de prever durante los partidos que se realicen en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
De acuerdo con Martín Malievac esto significa que las empresas del sector turístico deben contar con el respaldo de socios de negocios que ofrezcan un software seguro, eficiente, escalable y capaz de soportar los picos de demanda, donde el visitante se sienta confiado al hacer sus pagos y reciba en tiempo y forma aquello que se le ofreció en las promociones.
Además, es importante diseñar las promociones pensando en el cliente específico y personalizarla lo más posible, donde la analítica de datos juega un papel muy relevante, pues “los datos en sí mismos no sirven mucho, si no se sabe qué hacer con ellos o cómo convertirlos en herramientas para diseñar propuestas de valor”.
Particularmente, los prestadores de servicios turísticos deben entender que hay varias generaciones entre sus clientes y particularmente los más jóvenes son “digitalmente autosuficientes, o sea que pueden realizar todo el proceso en línea, mientras otros de más edad, necesitan acompañamiento “punta a punta” del proceso.
Es decir turistas de mayor edad, en general prefieren que el prestador de servicios diseñe y opere todo de principio a fin en su nombre, aunque contrate o pague en línea o por otros medios digitales.
Respecto a las oportunidades de promoción que ofrece el Mundial, dijo que hay muchas opciones, por ejemplo, las que limitan la oferta al tiempo de un partido en particular o las que se relacionan con un equipo en particular.
Además, los comercios que ofrezcan promociones relacionadas con el evento deportivo, deben calcular muy bien sus existencias de productos, para no sobresaturar sus almacenes con inventario que no se venda y no quedarse sin producto qué vender cuando aumente la demanda.
Respecto a los riesgos que corren los consumidores de encontrar falsas promociones que terminen en fraude, explicó que por fortuna los propios usuarios comienzan a desarrollar mayor cultura digital y saben que una oferta demasiado buena suele ser falsa y que si alguien ofrece una liga para continuar con un proceso, normalmente trata de defraudar.
Aún así, las recomendaciones elementales siguen vigentes: no compartir contraseñas, números de identificación personal o ubicación; no hacer clic sobre ligas sospechosas y revisar muy bien el URL de las páginas web para no caer en aquellas falsas que imitan a marcas conocidas.











